viernes, 4 de noviembre de 2011

Empezamos

Empezamos este blog justo al día siguiente de saber que en España tenemos ya a cinco millones de compatriotas sin trabajo. O al menos, eso es lo que asegura la EPA.

Pero es posible que los parados reales sean más. De acuerdo con criterios metodológicos comunes para toda la UE, la EPA cuanta como ocupados a todos aquellos que han trabajado una hora -sí, ¡¡una hora!! o más durante el último mes.  Pero cuando se pregunta directamente a la población por su situación laboral, sin matices ni florituras, los que aseguran estar parados son aún más. Y es que no creo que alguien, por trabajar una hora al mes, diga que trabaja. Bueno, quizá algún consejero de alguna superempresa. Pero ésos no son significativos a efectos estadísticos.

Así, la encuesta preelectorial que el CIS ha publicado hoy, pregunta -como hace siempre- "¿En cuál de las siguientes situaciones (trabajando, parado, estudiante, pensionista...) se encuentra Ud. actualmente)?". Y la tasa de parados que obtenemos es del ¡¡¡31,4%!!! sobre la población activa. Diez puntos por encima de los obtenidos por la EPA. Es cierto que los barómetros y preelectorales del CIS no son una herramienta adecuada para medir el desempleo. Pero no es menos cierto que los datos que de ella se espigan no dejan de tener su enjundia. Y más cuando es tendencia que se detecta siempre que se hace la pregunta de marras.

Por tanto, estaríamos hablando de un problema colosal, de más de seis millones de personas que se considerarían paradas. Quizá en muchos casos hayan desistido. La reducción de la población activa en la última podría apuntar por ahí.

Pero, sean cinco o seis los millones de parados, no es frecuente fijarse en los que tienen trabajo. ¿Cuántos españoles que trabajan han visto reducirse su salario? Por de pronto, tres millones de funcionarios. Y millones de trabajadores en empresas privadas: ¿cuántos han dejado de cobrar horas extras? ¿Y pagas por beneficios? ¿Y cuántos tienen congelado su salario pese a que los precios están escalando al 3% anual y el Euribor parece animado a subir?. Y lo que nos queda por ver.

Apenas hay información. Algunas encuestas detectan que un 40% de los españoles temen perder su trabajo. Y los informes de FOESSA para Cáritas muestran cómo, año tras año, la economia de los hogares se degrada y precariza. 

Creo que habría que poner la lupa sobre esta realidad. Por eso no es de extrañar lo que se ha dicho en un congreso de médicos de familia que se celebra en Oviedo: las consultas en atención primaria han subido un 25% -que es mucho- desde el inicio de la crisis.

Ese es uno de los costes silenciosos de la crisis. De los que no se habla. La incertidumbre y la zozobra de millones de ciudadanos que, pese a estar ocupados, trabajando, han visto cómo, sin embargo, sus condiciones de vida se han deteriorado. Y sin visos razonables de mejora cercana.



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